La psique sabe cómo curar, pero duele

Cuando una relación se corta, a una persona le lleva un tiempo calmarse y volverse a enfocar. Es después de la ruptura, cuando todavía no hay nada nuevo y la vida ha sido despojada de todo su potencial, que tiene lugar esta reacción dolorosa. Para algunas personas este es un período peligroso.

La psique sabe cómo curar, pero duele. A veces la cura duele más que la herida inicial, pero si uno puede sobrevivir será más fuerte porque ha encontrado una base de sustentación más amplia. Cada compromiso es un estrechamiento, y cuando ese compromiso falla, es preciso volver a una base más amplia y tener la fuerza de sostenerse en ella.

Nietzsche enseña que en cierto momento de su vida se le ocurrió la idea de lo que llamó “AMOR A TU DESTINO”. Esto es: sea cual fuere tu destino, sea lo que fuere lo que pase, dices: “Esto es lo que necesito ahora”. Puede parecer un desastre pero debes hacerle frente como si fuera una oportunidad, un desafío. Si pones amor en ese momento y no desaliento encontrarás que ahí está la fuerza. Cualquier catástrofe a la que puedas sobrevivir es una mejora en tu carácter, tu estatura como humano y tu vida. ¡Qué privilegio! Es ahí donde la espontaneidad de tu propia naturaleza tendrá la oportunidad de fluir.

Después cuando mires atrás verás que los momentos que parecieron grandes fracasos seguidos de naufragios fueron los incidentes que dieron forma a la vida que llevas ahora. No puede pasarte nada que no sea positivo. Aun si en el momento parece y se siente como una crisis negativa, no lo es. La crisis te expulsa de ella, y cuando llega el momento de demostrar tu vigor descubres que lo tienes.

La noche negra del alma sucede justo antes de la revelación. Cuando todo está perdido y todo parece tiniebla entonces viene la vida nueva y todo lo que necesitabas.

Hay un camino esperando a cada uno de nosotros, y una vez en él –guiado por el corazón– se abrirán puertas que no estaban abiertas antes y que no se abrirían para nadie más. Entonces todo empieza a funcionar, y hasta la Madre Naturaleza apoya el viaje.

 Joseph Campbell: “Reflexiones sobre la vida”

Almudena Sosa Guzmán