Los hombres temen al pensamiento (Bertrand Russell)

(Bertrand Russell,  en Principios de Reconstrucción Social, 1916)

“Los hombres temen al pensamiento más que a cualquier otra cosa en la tierra, más que a la ruina, incluso más que a la muerte. El pensamiento es subversivo y revolucionario, destructivo y terrible; el pensamiento es despiadado con el privilegio, las instituciones establecidas y los hábitos confortables; el pensamiento es anárquico y sin ley, indiferente a la autoridad, despreocupado de la acreditada sabiduría de las edades.El pensamiento escudriña el abismo del infierno y no tiene miedo. Ve al hombre, esa débil partícula, rodeado por insondables profundidades de silencio; sin embargo, procede arrogante, tan tranquilo como si fuera el señor del universo. El pensamiento es grande, y veloz, y libre, la luz del mundo, y la principal gloria del hombre.

Pero para que el pensamiento llegue a ser posesión de muchos, no privilegio de unos pocos, debemos eliminar el temor. Es el temor lo que mantiene a los hombres atrasados: el temor de que sus queridas creencias resulten engañosas, el temor de que las instituciones por las que viven resulten dañinas, el temor de que ellos mismos resulten menos dignos de respeto de lo que habían supuesto que eran.

“¿Debe el trabajador pensar libremente acerca de la propiedad? Entonces, ¿qué será de nosotros nosotros, los ricos? ¿Deben los jóvenes, hombres y mujeres, pensar libremente acerca del sexo? Entonces, ¿qué ocurrirá con la moralidad? ¿Deben los soldados pensar libremente acerca de la guerra? Entonces, ¿qué ocurrirá con la disciplina militar? ¡Basta de pensamiento! ¡Retornemos a las sombras del prejuicio, para que no corran peligro la propiedad, la moral y la guerra!

Es mejor que los hombres sean estúpidos, lerdos y tiránicos, y no que su pensamiento sea libre. En efecto, si su pensamiento fuera libre, podrían no pensar como nosotros. Y este desastre debe evitarse a toda costa”.

Así argumentan los oponentes del pensamiento en las profundidades inconscientes de su alma. Y así actúan en sus Iglesias, sus escuelas y sus Universidades.


”PSICOLOGÍA DE MASAS (Bertrand Russell)
del muro de Maximilian Laplace Cortés

En 1952, Bertrand Russell, filósofo británico, historiador, matemático y crítico social, escribió el libro “El Impacto de la Ciencia en la Sociedad”: Creo que el tema que será de mayor importancia política es la psicología de masas.Aparte del peligro de la guerra, no veo ninguna razón por la cual dicho régimen debiera ser inestable. Después de todo, los países más civilizados y los semi-civilizados saben que la historia ha tenido una gran clase de esclavos o siervos completamente subordinada a sus propietarios. No hay nada en la naturaleza humana que haga imposible la persistencia de un sistema.

Y todo el desarrollo de la técnica científica ha hecho más fácil de lo que solía ser el mantener un gobierno despótico de una minoría. Cuando el gobierno controla la distribución de los alimentos, su poder es absoluto, siempre que pueda contar con la policía y las fuerzas armadas. Y su lealtad se puede asegurar al darles algunos de los privilegios de la clase gobernante. No veo cómo cualquier movimiento interno de rebelión pueda dar libertad a los oprimidos en una dictadura moderna.Es de esperar que los avances en fisiología y psicología den a los gobiernos más control sobre la mentalidad individual de la que tienen ahora, incluso en los países totalitarios. Fichte establece que la educación debe tener como objetivo destruir el libre albedrío, de modo que, después de que los alumnos han abandonado la escuela, ellos serán incapaces, por el resto de su vida, de pensar o actuar de otro modo del que sus maestros de escuela hubieran deseado …

Dieta, inyecciones, y prescripciones, se combinarán, a partir de una edad muy temprana, para producir el tipo de carácter y el tipo de creencias que las autoridades consideren deseable, y cualquier crítica seria de los poderes que se pueda volver psicológicamente imposible. Aunque todos son miserables, todos se creerán felices, porque el gobierno les dirá que lo son.

Russell explicó que, “La integridad del control sobre la opinión resultante depende de varias maneras de la técnica científica. Cuando todos los niños van a la escuela, y todas las escuelas son controladas por el gobierno, las autoridades pueden cerrar las mentes de los jóvenes a todo lo contrario a la ortodoxia oficial. “ Russell más tarde proclamó en su libro que “una sociedad científica del mundo no puede ser estable a menos que haya un gobierno mundial."

Almudena Sosa Guzmán