La invasión de los nenúfares

Un hombre tenía un estanque en el que vivían diversas especies de peces y donde también proliferaban hermosos nenúfares. A él le gustaba bañarse en sus frescas aguas cuando acababa la jornada de trabajo en sus campos, disfrutaba viendo los alegres movimientos de los peces, y también gozaba de la imagen de los nenúfares flotando en el agua.

El problema es que los nenúfares se duplicaban cada día, por lo que -cada cierto tiempo- tenía que dedicarse a limpiar y eliminar una parte de los nenúfares del estanque para que éstos no acabaran por cubrirlo todo y consumieran el oxígeno que los peces necesitaban para vivir.

Esta tarea era, a veces, cansada y tediosa, de modo que un día que estaba algo perezoso decidió postergar para otro momento la limpieza. Se dijo: 

- No pasa nada porque hoy no haga la limpieza. "Al fin y al cabo, aún tengo la mitad del estanque libre de los nenúfares".

Al día siguiente, los nenúfares habían cubierto toda la superficie del estanque y todos los peces flotaban muertos por la carencia de oxígeno.

Si los nenúfares doblan su tamaño todos los días.
Si el tiempo en que cubrirán la totalidad del estanque se calcula en un mes
El día 29 sólo la mitad de la superficie estará cubierta
Y, en tan sólo un día, se habrá producido el salto sorprendente e irreversible de la invasión de los nenúfares.

Todo sistema (célula, persona, familia, grupo, nación o planeta) tiene necesidades orgánicas, y una imprescindible para la supervivencia es la de "eliminación" o "evacuación" regular de sustancias tóxicas.

Centro Almapsy