Idea irracional nº 2:

"Para considerarse uno mismo valioso se debe ser muy competente, suficiente y capaz de lograr cualquier cosa en todos los aspectos posibles".

¿POR QUÉ ES IRRACIONAL?
Ningún ser humano puede ser totalmente competente en todos los aspectos o en la mayor parte de ellos.
Intentar tener éxito está bien, pero el exigirse que se debe tener éxito es la mejor manera de hacerse sentir incompetente e incapaz.
Forzarse más de la cuenta acarrea estrés y enfermedades psicosomáticas.

El individuo que lucha por el éxito total está en continua comparación con otros ante los que se siente invariablemente inferior.
El ambicionar el éxito conlleva el querer se superior a los demás, con lo que invariablemente se entra en conflicto con los otros.
El buscar el éxito distrae al individuo de su auténtico objetivo de ser más feliz en la vida.
La preocupación por el éxito acarrea el miedo al fracaso y a cometer errores, con lo que es fácil generar un disgusto por el trabajo y una tendencia al fracaso real en éste.

CREENCIAS ALTERNATIVAS
Se puede actuar, pero actuar sin equivocaciones no está garantizado. Se puede poner atención en disfrutar del proceso más que de un resultado que siempre es incierto.
Se puede intentar actuar bien y obtener satisfacción en hacerlo, más que para estar fijado en agradar o ser mejor que los demás.
Es importante cuestionarse con frecuencia si el objetivo es realmente lo que se busca, si es una meta propia o si es si lucha por él de una forma mecánica porque es lo que se elogia y se valora en su entorno, porque es lo que le hubiera gustado conseguir a su padre, etc.
En la lucha por alcanzar los objetivos propios se pueden cometer errores o tener confusiones. Es una opción personal aceptar este hecho en lugar de horrorizarse por lo que no puede ser de otro modo.
Normalmente es necesario practicar y practicar las cosas antes de conseguir un éxito.
Se puede entrenar y hacer de vez en cuando aquello en lo que se teme fracasar, aceptando el hecho que los seres humanos no somos perfectos y tenemos limitaciones.

Almudena Sosa Guzmán