Idea irracional nº 10:

"Uno deberá sentirse muy preocupado por los problemas y las perturbaciones de los demás"

¿POR QUÉ ES IRRACIONAL?
Los problemas de los demás con frecuencia nada o poco tienen que ver con nosotros y no hay ninguna razón por la que debamos estar preocupados por ellos.
Aunque los demás realicen comportamientos que nos perturban, nuestro enojo no proviene de su conducta sino de lo que nos decimos a nosotros mismos sobre ello.

Por mucho que nos disgustemos por la conducta de los demás, esto probablemente no la cambiará, hemos de aceptar que no tenemos el poder de cambiar a los demás. Y si acaso lo conseguimos, hemos pagado un alto precio con nuestra perturbación, y hemos de buscar otras formas menos destructivas de intentar, sin alterarnos, que los demás corrijan sus errores.
El involucrarnos en los problemas de otros a menudo se usa como una excusa sutil para no afrontar nuestros propios problemas.

CREENCIAS ALTERNATIVAS
Por mucho que me frustre o me dañe el comportamiento de otros, no puedo hacer nada por cambiarlos. Cada uno se cambia a sí mismo, si quiere. Entonces, para aliviar mi dolor o prevenir otros daños futuros, puedo cuidarme y protegerme, pero es irracional esperar que esto venga de que el otro cambie y se haga cargo de mi propia protección. Ésta es mi propia responsabilidad, de nadie más.
Podemos comunicar cómo nos hacen sentir con estos comportamientos, aunque ello no signifique que siempre sean entendidos nuestros sentimientos. Si alguien me pisa un pie, puede decir que no lo entiende porque ha sido sin querer, o nolo ha visto, etc., pero a mí antes que toda esa racionalización, me duele mi pie (más aún si tengo un callo) y lo primero para mi es gritar ¡Ay!. Es decir, la sensación, la percepción es un proceso previo a la representación mental de lo percibido por los sentidos.
Si no podemos eliminar la conducta autodestructiva de otros, al menos sí podemos no estar enojados con nosotros mismos por no conseguirlo y rendirse al ideal omnipotente de que depende de uno mismo mejorar esa situación.

Almudena Sosa Guzmán